Escabrosa confesión de homicida de 'La Negrita' en Ibagué: “La amo, pero la maté”





Minutos antes de ser hallado por las autoridades, Henry Jaramillo confesó que apuñaló a su expareja sentimental y la mamá de sus hijas, Luz Amparo García, más conocida como 'La Negrita', quien murió en la madrugada del domingo en el barrio Los Ciruelos de Ibagué.

Mediante un video que grabó con el celular, y al que tuvo acceso el medio televisivo 'Sin Cámara', Jaramillo -de 58 años- aceptó su delito y mostró su arrepentimiento por el hecho que causó conmoción en la capital tolimense.

Le pidió perdón a sus dos hijas, a Dios y a la familia de la occisa, quien tenía 56 años, era natural de Palmira (Valle del Cauca) y quien se desempeñaba como asesora comercial.

Luego el sujeto, quien se escondía en el barrio La Pola, se entregó a la Policía, que estaba tras su rastro desde hace cuatro días y que presentó su detención con espectacularidad ante los medios de comunicación locales.

"Yo, Henry Jaramillo, me entrego a la Policía porque apuñalé a mi mujer. Y ella se murió. Y creo que puedo estar sufriendo más que nuestras hijas. Pero voy a entregarme porque este dolor no lo soportó", dijo el homicida

El clip que se convierte en la 'prueba reina' para su judicialización, dura un poco más de 3 minutos y fue grabado antes de las 2 p.m. del jueves, según su protagonista.

"Yo la amo, hijueputa (sic). Le pegué un chuzo y arranqué a correr de miedo", añadió Jaramillo.

“Después de que supe que mi negra se había muerto, me dio el dolor de entregarme porque no puedo vivir con esto. Le pido perdón a mi diosito lindo y a toda la gente que conoció a mi mujer porque ella fue muy bella y muy hermosa. Lo que mi hija dice es la verdad: Ella era buena madre”, relató el hombre.

“No fue mi intención hacerlo, me asusté. Me tenía muy humillado, muy despreciado, creo que por eso actué de esa forma, pero mi intención no fue matarla”, expresó el homicida, a quien le causó rabia que la mujer se negara a volver a entablar una relación amorosa.

Jaramillo reconoció que es adicto desde hace algún tiempo de diferentes sustancias psicoactivas, aunque en el momento en el que perpetró el macabro hecho no estaba bajo la influencia de las mismas.

"Dice Daniela (Hija) que yo soy marihuanero, lo puedo ser y toda la vida lo he sido. Pero no es para agredir a nadie (..) Así mis hijas me odien les pido perdón", afirmó entre lágrimas y sollozos.

A juzgar por sus palabras, tuvo pensamientos suicidas, pues dijo que “que mañana, pasado mañana o el día menos pensado estaré con ella”. No obstante, optó por asumir su culpa en este suceso y responder por los delitos de feminicidio y violencia intrafamiliar agravada.

“Yo no soy un asesino como dicen ustedes (...) Yo nunca había matado a nadie, asesiné por primera vez a la persona que menos creía porque yo la amo y la sigo amando hasta cuando me muera”, concluyó el criminal.