César Camargo, hijo del dueño del Deportes Tolima, declinará su aspiración a la presidencia de la Dimayor





A nueve días para la asamblea extraordinaria de la División Mayor del Fútbol Colombiano (Dimayor), la 'baraja' de nombres para llegar a la presidencia de la entidad se sigue reduciendo. Se conoció este miércoles que César Camargo Serrano, hijo del presidente del Deportes Tolima, Gabriel Camargo Salamanca, declinará su aspiración, por lo que solo quedará un candidato.

Al parecer, las razones para su decisión obedecerían a no tener el consenso de la mayoría de los 36 clubes que hacen parte del rentado profesional para su llegada, con lo que le dejaría el camino libre al empresario Fernando Jaramillo, en especial la de los clubes grandes del FPC. 

Y es que por Jaramillo estarían a favor de su elección clubes como Millonarios e Independiente Santa Fe, entre otros, según trascendió en las últimas horas. Esto también produjo que otro de los que 'sonó' fuerte para llegar al cargo, como César Pastrana, también renunciara a su deseo de ser el nuevo dignatario de la Dimayor, como ya lo había hecho Gustavo Lenis.

Aunque la hoja de vida Camargo Serrano avalaba sus pretensiones, con estudios en el exterior y el dominio de lenguas como el inglés y el alemán, no habría logrado la mayoría para presentarse a la asamblea con alguna posibilidad. Por ello habría preferido dar un paso al costado, en un ambiente denso tras la salida del antioqueño Jorge Enrique Vélez.

En cambio, a Jaramillo lo favorece la buena relación que ha tenido con los diferentes elencos afiliados a la División Mayor, debido a su experiencia como vicepresidente de Bavaria: Empresa que ha sido patrocinadora del fútbol colombiano y de la Selección Colombia en todas sus categorías, desde hace más de dos décadas.

Se espera -en consecuencia- si de aquí al 7 de agosto, cuando está pactada la asamblea extraordinaria de la Dimayor, se conoce algún otro nombre que se postule a este importante cargo. El cual implica un duro desafío, luego de la crisis de gobernalidad que tuvo el ente rector con la gestión de Vélez, en especial en época de la pandemia del COVID-19.