Histórico: Primer perro en Colombia que logra ganar una acción de tutela es de Ibagué





Ibagué es epicentro en las últimas horas de una trascendental noticia, en la que un perro se convirtió en el primer canino en Colombia que logró ganar una acción de tutela con la que se busca garantizar sus derechos como integrante de un núcleo familiar.

El protagonista de esta historia es 'Clifor', un perro de raza Schnauzer de 15 años, propiedad de Lina Sofía Lozano, quien por culpa de la pandemia del COVID-19 no había podido acceder a los medicamentos para controlar la epilepsia idiopática de su can.

El recurso judicial se presentó debido a que el único medicamento que puede tratarle la epilepsia, el fármaco Fenobarbital, no se comercializa sin un permiso de la Secretaria de Salud del Tolima, que lo autoriza con orden médica.

Y la única entidad que lo suministraba a nivel regional, el Fondo Rotatorio de Estupefacientes, ya no tiene convenio vigente con el Fondo Nacional de Estupefacientes, debido a una deuda que supera los 6 millones de pesos y que generó la decisión.

Enrique Arango, el abogado quien presentó la acción de tutela, indicó que Lozano intentó sin éxito, desde junio, gestionar la compra del medicamento ante la Secretaría.

Sin embargo no fue posible, ya que no hay atención presencial en la oficina y pese a que llamó a las líneas telefónicas y envió correos electrónicos, no le dieron respuesta. Por tal razón decidió acudir a la justicia.

El fallo

Los argumentos jurídicos expuestos en la tutela, en la que se expuso que 'Clifor' es considerado por los miembros de la familia como un 'hermano' más, con los mismos derechos, fueron aceptados por el Juzgado Primero Penal, que ordenó a las autoridades de salud la entrega inmediata del fármaco.

"Clifor hace parte de dicha familia, al evidenciarse el apego emocional de los miembros con el perro, con lo que esa situación fáctica, se encuadra en el concepto de familia diversa que evoluciona a un concepto sociológicamente ya aceptado y es el de la familia multiespecie", señaló el juez.

Es decir, según su visión, que este tipo de familia es la que en los animales en un entorno familiar cumplen funciones importantes y definidas en dicho ámbito, "razón por la cual, debe tenerse una especial consideración con ellos".

Para el togado, "El Estado tiene la obligación de proporcionar los medios que permitan a sus dueños garantizar su protección y cuidado, situación que en este caso se maximiza, pues es el que ejerce el monopolio del suministro del medicamento y por tanto debe garantizar su acceso y disponibilidad".

Gracias a esta determinación, la Secretaría de Salud debió buscar la forma de obtener el medicamento, cuyo costo es de $8.500 por una caja de 30 pastillas, y suministrárselo a Lozano, para que 'Clifor' no cese su vital tratamiento.

Este caso, sin lugar a dudas, se convertirá en jurisprudencia en derecho para todos aquellos procesos en los que se estén reclamando derechos fundamentales para una mascota, como aconteció con 'Clifor'.