No paran los hechos de intolerancia en tiempos del COVID-19: 'Echaron' a médico de un conjunto residencial de El Espinal





Un nuevo hecho de intolerancia contra la comunidad médica se registró en las últimas horas en el país. Más exactamente en el municipio tolimense de El Espinal, pese a que esta es la primera línea de defensa contra la pandemia del COVID-19, que ya cobra más de 4.527 vidas.

Andrés Trujillo Cardoso, galeno que está prestando sus servicios en la cárcel de este municipio, recibió una carta de la adminitración del conjunto Residencial Balkanes del Vergel II, en la que le pidieron que busque otro lugar para vivir, debido a lo que consideran el alto riesgo que generaría para sus vecinos.

En la misiva, firmada por la administradora Diana Barbosa y el presidente del consejo de administración del conjunto, Hernando Espinosa, se expresan los motivos por los cuales Trujillo no puede seguir viviendo en su espacio y le piden que se reubique de manera transitoria, mientras pasa la emergencia.


"Con todo respeto nos permitimos expresar la preocupación tanto de los residentes del conjunto como de nosotros, que nos invade, el saber de su vinculación profesional con el centro penitenciario del Espinal, considerado hoy el centro de mayor contagio en el departamento y casi del país", se leyó en la comunicación.

"A su vez, el altísimo riesgo de contagio al que está Ud. expuesto, en consecuencia los residentes del conjunto y los integrantes de su familia, donde existen personas de alta vulnerabilidad", se añadió en la carta, fechada el miércoles.

"Por lo anterior, de manera comedida nos permitimos sugerirle reubicar su residencia de manera transitoria, haciendo uso del recurso que para el efecto tiene el ente correspondiente", puntualizaron en la carta, que según sus firmantes está basada en el Literal L del artículo 48 del Reglamento de Propiedad Horizontal del conjunto, y en la Ley 675 de 2001.


La respuesta del médico

Al respecto, el profesional de la salud no pudo ocultar su desazón por esta sorpresiva carta y mediante su perfil de Facebook dio a conocer su situación, que no premia los esfuerzos que ha tenido que hacer para sacar adelante su carrera universitaria y prestarle servicio médico a la comunidad.

"Es triste recibir este tipo de cartas. Cuando empecé a estudiar medicina lo hice con la convicción de salvar vidas, aliviar el dolor, atenuar el sufrimiento y acompañar al ser humano hasta su última de etapa de vida", indicó Trujillo Cardoso.

"Si bien hoy la situación mundial, nacional y local cada vez se pone más incierta, no he bajado los brazos, he luchado de frente al enemigo invisible que para algunos es un invento para otros genera gran terror", agregó el desconcertado médico, quien ha recibido apoyo en las redes.


El médico se mostró contrariado, pues al inicio de la pandemia la reacción de sus vecinos fue completamente diferente.

"Lo más curioso del caso hace menos de tres meses me felicitaban y me daban ánimos elogiándome como Héroe y ahora mismo 'sugieren' que por el bien colectivo abandone mi residencia", expresó el galeno.

Y no dudó en rechazar la actitud de quienes hoy lo quieren ver fuera de su hogar, pues lo considera una agresión a su profesión, trascendental en estos tiempos en los que el virus ha atacado con agresividad a esta zona del departamento.

"Alzo mi voz junto con mis compañeros maltratados, denigrados y discriminados por tener que enfrentar día a día el Sars-Cov-2. 

"Pienso que es más fácil que se puedan contagiar por alguna otra situación externa que por alguien que toma las medidas necesarias para poder enfrentarse a este enemigo, la verdad es desilusionante este tipo de rechazo que se hace y se efectúa con ignorancia", dijo Trujillo.

A su vez, relató lo incómodo que es usar el traje para evitar contagios, en un municipio cuya temperatura supera fácilmente los 36 grados, y que es 'bañada' por el río Magdalena.

"La incomodidad dada por el sudor y por las lesiones que pueden generar los elementos de protección personal tales como caretas, tapabocas N95, gorro, bata, polainas y zapatos, los cuales uso exclusivamente para la atención de los pacientes, evidencia la sensación de estar en una tina climatizada con agua caliente", contó.

Cabe destacar que en la 'Tierra de La Tambora' la situación es preocupante. Con 687 casos, según el reporte del Ministerio de Salud, es el foco del virus en el departamento y sus cifras prácticamente doblan a las de Ibagué. En su gran mayoría, los casos han tenido su origen en el centro penitenciario.