Mamá irresponsable en Ibagué: Se fue de rumba y abandonó a sus dos hijos, un mendigo los ayudó




En una historia que tiene indignados a los ibaguereños, un mendigo ayudó a dos hermanos, ambos niños, que salieron de su casa en horas de la madrugada del domingo, mientras su mamá andaba de rumba en una reconocida zona de esparcimiento de la capital tolimense.

Según se conoció, el habitante de la calle tomó de la mano a los infantes, de apenas dos y cuatro años de edad, y los llevó a una estación de la Policía cercana, a la espera de ser reclamados por sus familiares. El papá, quien no vive con los pequeños, fue el que apareció a poner la cara.

Lo increíble de este suceso, es que en la ciudad imperó el pasado fin de semana el toque de queda, una medida que tomó la administración municipal y departamental para evitar el aumento desaforado de contagios por COVID-19. Pero Jéssica, la mamá de los pequeños, no hizo caso.

Gracias a ‘John’, como fue identificado el hombre en situación de indigencia, fue que los menores, quienes salieron descalzos de su hogar, pasaron al cuidado de las autoridades, hasta dar con sus progenitores. El caso tuvo lugar en el barrio Uribe Uribe, cercano al estadio Murillo Toro.

Los oficiales inspeccionaron el mencionado sector y encontraron abierta la puerta de una casa, sin que nadie los atendiera. El padre que acudió al llamado en la mañana indicó que no vive con la mamá de los niños, pero que sí estuvo con ellos compartiendo antes del inicio del toque de queda.

“El día de Halloween visité a los niños temprano y me fui. Yo no convivo con la mamá de los pequeños desde hace algún tiempo. A las 9 de la mañana me llamó ella manifestándome que los niños no estaban en la casa y que los tenía el Bienestar Familiar”, dijo Cristian Arias, el papá de los menores, en diálogo con Alerta Tolima. 

 “Quiero que la comunidad sepa que yo le pago el arriendo a los niños, estoy al día con la cuota y el mercado, mantengo pendiente de ellos y la verdad la gente me ha estado culpando sin conocer cómo sucedieron las cosas”, agregó el progenitor. 

Por último, el sujeto denunció que la psicóloga del ICBF a la que fue remitido el caso no quiso conocer su versión de los hechos y ni siquiera tomó sus datos personales para un contacto posterior. “Se enojó sin conocer mi versión, lo único que dijo es que pasó el caso al Bienestar”, indicó.